Con mucha tristeza queremos compartir la noticia del fallecimiento de nuestro querido ex-párroco, el Padre Gilberto.
Éste domingo 08 de noviembre en la ciudad de Ancud, ha partido al encuentro del amor de su vida: el dulce Señor Jesús, acompañado de la mano de la Santísima Virgen María.
Él era un hombre lleno de esperanza y sabía que este encuentro con Jesús era lo que había esperado a lo largo de toda su vida.
Mientra estuvo con nosotros buscó siempre ser imagen vida de Dios y testimoniar con ella el Evangelio de Jesús en cada momento. Siempre tuvo la palabra de aliento, de consuelo o de amor que hacía ver en el un sacerdote Santo.
Hoy está compartiendo la Pascua de Nuestro Señor Jesucristo y nuestro compromiso no será otro que elevar nuestra plegaría a Señor llenos de alegría, ya que estamos ciertos que hasta camino a su encuentro.
Confiamos en que nuestro querido Padre Gilberto, junto a la Santísima Virgen, intercederán por cada uno de nosotros.
«Al paraíso te lleven los ángeles. A tu llegada te reciban los mártires y te introduzcan en la ciudad santa de Jerusalén. El coro de los ángeles te reciba y, junto con Lázaro, pobre en otro tiempo, tengas un descanso eterno».
Querido Padre Gilberto, descansa en paz.
Amén
Publicación aparecida en la Revista Iglesia de Santiago, en el mes de Abril de 2002, con ocasión de haber cumplido 50 años de Sacerdote
Gilberto Muñoz:
UN SACERDOTE AGRADECIDO DE LA VIDA
Hombre alegre y optimista por excelencia es el padre Gilberto Muñoz Cárdenas, actual párroco de San Carlos de Borromeo, quien recientemente ha celebrado sus 50 años de sacerdocio.En su vocación sacerdotal, la familia siempre estuvo muy presente, especialmente su madre, destaca el P. Gilberto. De ella recibió los primeros conocimientos de la fe, y aprendió a rezar, y “de sus labios escuché hermosos pasajes de la Biblia, que en esos años se conocía como Historia Sagrada”. De la mano de su mamá asistía a misa, en ese tiempo en latín y con el sacerdote de espalda a los fieles.
EDUCADOR Y PASTOR
Una vez ordenado sacerdote, fue secretario del Obispo de la diócesis y ejerció su ministerio y la docencia en su tierra natal, Ancud. Sin embargo, el P. Gilberto quería ampliar sus horizontes y adquirir nuevos conocimientos para servir mejor a su Iglesia. En la década del 70 se trasladó a Santiago, y obtuvo- en la Universidad Católica de Valparaíso- los títulos de profesor en las menciones de Filosofía y Educación Básica.
En estos últimos años, se ha desempeñado como vicario y párroco en las parroquias del Buen Pastor (Macul), La Natividad del Señor, Santa Rita, y desde hace dos años es párroco de San Carlos de Borromeo, en La Reina.
Y en estos momentos está contento por partida doble: cumplió medio siglo de sacerdocio, y un joven de su parroquia, Patricio Jara Peralta, ingresó este año al Seminario Pontificio Mayor.
“Me he sentido feliz y contento en todas las parroquias y colegios en que me ha correspondido trabajar. También, he sido retribuido por el afecto de la gente a la que me ha tocado servir. Me considero, por lo tanto, muy satisfecho y agradecido por el aprecio que me tienen las personas”, manifiesta el P. Gilberto.


